Sin definir

 

¿Sabías que la mudanza se encuentra entre las 3 situaciones que generan más stress? No lo decimos nosotros, lo dicen los psicólogos y lo avalan con numerosos estudios.

Una mudanza no sólo provoca agotamiento físico sino también cansancio mental y emocional.

 

Desmontar y montar una casa en otro lugar, además del aspecto logístico, supone un cambio, un paso hacia una situación nueva que genera incertidumbre y ansiedad. Pero si estás buscando piso o, mejor aún, si ya lo tienes que esta introducción no te desaliente. En nuestro trabajo hemos sido testigos de algunas mudanzas y de cada una hemos aprendido algo: lo que se debe o lo que no se debe hacer.

 

Hoy te traemos una serie de consejos para hacer que tu próxima vez sea una experiencia agradable, una situación que enfrentes con alegría y optimismo, en lugar de hacerlo con el temor de quedar de cama. Algunos de estos consejos podrán parecerte obviedades pero, con una mano en el corazón, ¿los aplicaste la última vez que cambiaste de casa?

 

¡Vamos que nos mudamos!

1. Anticipación

Normalmente una mudanza no nos pilla de sorpresa. Entre 30 y 60 días antes ya sabemos qué día será el gran día. Entonces ¿por qué esperar al último minuto para empezar con los preparativos? Crea una lista de cuenta regresiva con un detalle de objetivos a cumplir semana a semana.

 

2. Kit de embalaje

Si más de una persona estará empacando urge establecer un sistema o cada cual aplicará su propio sistema y no es necesario que te digamos cómo acabarán las cosas. Provee a cada uno con hojas de inventario, marcador negro y materiales de embalaje, como periódicos, cinta de embalaje y cajas.

 

3. Mudanza verde

Una mudanza genera mucha basura. Piensa no solo en los cartones y el plástico con burbujas que se utilizan por unas horas sino en todas esas cosas de las que te deshaces porque descubres que hace años que no usas o que ¡ya no funcionan!

Localiza un punto verde en tu zona. Allí podrás llevar desde ropa hasta baterías de coche.

Además, utiliza embalaje reciclable:

·       En lugar del plástico con burbujas envuelve todo lo frágil con sábanas viejas y toallas

·       No compres cajas por muy baratas y monas que sean. Pídelas con anticipación en la verdulería o el almacén de tu barrio, en tiendas de ropa, de electrodomésticos, etc.

 

4. Inventario

Tener un registro de tus pertenencias es útil en caso de que no encuentres algo. Escribe una lista con el contenido de cada caja y asígnale un número a la lista, el mismo que escribirás en los lados de la caja correspondiente. 

 

5. Etiquetas

Además del cartel con el número del consejo anterior agrega una etiqueta con la habitación a la que pertenece (cocina, baño, cuarto de los niños, etc.) Así, a medida que llegan a la casa nueva, las cajas pueden ser acomodadas en su lugar definitivo. Asegúrate que las etiquetas vayan a los lados y no encima (si las apilas no podrás ver a qué habitación pertenecen)

 

6. Equipaje

Tu equipaje va contigo (maletas, mochilas) No lo lleves vacío. Utilízalo para transportar ropa, calzado o libros.

Si la distancia entre tu casa nueva y la antigua no es muy grande lo mismo puedes hacer con los cajones de los armarios.

 

7. Basura

Evita empacar en bolsas de residuos o te arriesgas a confundir tus pertenencias con basura.

 

8. Guardería

Por su bien, por el tuyo y por el de la mudanza no compartas ese día con tu mascota. Busca un familiar o un amigo que la cuide esas horas. Si eso no es posible siempre puedes contratar el servicio de un hotel para mascotas.

Mudarse sin dudas trae millones de cambios a nuestra vida. Una línea de metro que no solías usar, un nuevo camino al trabajo, un supermercado distinto donde hacer la compra, un nuevo bar donde tomar el primer café de la mañana.

 

No temas a los cambios. Son los que marcan el fin de un capítulo y el inicio de uno nuevo. Y de eso se trata la vida ¿no?   

 

Comparte en
Clicando este botón aceptas la politica de privacidad